NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL

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BLOG DE MARIA

OTRO MUNDO ES POSIBLE

OTRO MUNDO ES POSIBLE
CUANDO LO SOÑAMOS JUNTOS...

miércoles, 30 de junio de 2010

TÓCALA OTRA VEZ, SAM





Todo consiste en recabar información, la necesaria para hacer balance, para evaluar el año que acaba y admitir todas las propuestas venideras, las que hacen interesante otro principio más, en este vaivén de principios que llamamos vida.

Eso conforma el principio de mi verano. El principio que es final de otra etapa, el año nuevo del invierno transmutado a los cincuenta grados de Sevilla… me gusta más.

Andaba yo recogiendo evaluaciones iniciales y finales, cuando de pronto escuché una canción… ¿no os pasa? no sé, supongo que no soy la única a la que le ocurre, mi vida se organiza en momentos definidos por un tema musical. De echo, no siempre es bueno; ahora odio a los Vetusta Morla porque me recuerdan a una persona enferma, amo a Iván Ferreiro porque sigue dándome las respuestas y comería en la palma de la mano de Love of Lesbian porque…bueno, porque comería en la palma de su mano… Y todo esto porque forman parte de mis balances…, de mi vida… ¡qué grande la música!.

A lo que iba…, andaba con mis finales, cuando escuché “Universos Infinitos” de los, antes mencionados, Love of Lesbian (¡qué grandes, qué grandes!) y decidí subir el volumen del ordenador (¡oh DiosSpotify!) para percatarme algo más de lo que decían… Y llegó el clic… el ansiado cambio de perspectiva, la universal manera de ver el vaso medio lleno y la certera decisión de comprender las cosas como realmente son: con objetividad.

Supongo que no tengo que contar nada más, sólo quería compartir esto. El cambio de rumbo. El re-Renacimiento. La búsqueda de la próxima canción.

Estoy sentada frente al pc, con la maleta a medio hacer… mañana salgo de la contaminación y el ambiente enrarecido con música de fondo y, qué contradicción, una flor de jazmín chuchurrida me recuerda que Sevilla huele bien; y yo… sonrío, porque hoy no me lo creo… ¡me voy!



jueves, 24 de junio de 2010

martes, 15 de junio de 2010

MUJERES QUE BUSCAN SUS COLORES...

A veces, sólo a veces… cuando me encuentro con la chaira rozándome el gaznate, sufro paradas de corazón, de arterias… las venas toman una textura estropajosa y el cuerpo es simplemente un ente laxo y cubierto de légamo… algo siniestro.

Pero es lo que tienen los espejos, que te miras y te devuelven la imagen, la que en teoría (si el espejo no es ni cóncavo ni convexo) es la real, la que de manera súbita te regala lo que hay… lo que eres y no, en lo que imaginas que te has convertido.

Hoy me pasó.


Andaba en mi varadura, golpeándome el pecho con las manos y leyendo bagatelas de los rostros estucados que me desabrigan. Y compartí mi imagen con ella, que de vez en vez, se convierte en mi vergel, en el arrope afrutado que me hace dulces las mañanas: mi espejo humano, mi feminidad reflejada, el tiempo a destiempo que usa el báculo para golpear livianamente mi cráneo enorme y ofrecerme, desinteresadamente, otro re-despertar.

Ella se llama “paz”, significa templanza y humanidad… amor. Y me eligió hace tiempo para regalarme todo esto ¡afortunada yo!

Cuando la miro y la observo así de bella, no concibo mis devaneos ni las argucias estridentes que me invento cuando no me quiero, no me las creo… porque es así de sublime que no me permito más dolor para esta diosa que soy yo misma o que somos cualquiera de nosotras ¡las grandes!.

Hoy me pasó.

Andaba yo en otras cosas y me reflejaste, Irene querida; es bueno rebañar cada una de tus insistentes miradas, cada uno de tus abrazos, cada atisbo de ira reivindicativa y cada palabra de diosa, que proteges con tu vida. Es buena la vida por tenerte y regalarnos más vida a ambas, porque tú me sirves y yo te sirvo… es lo que tienen los espejos, que cuando sabes mirarlos, te devuelven la verdad: tú en mí, yo en ti.


( PARA TI, IRENE, PORQUE NO ERES COSCIENTE DE CÓMO ME AYUDAS ¡GRACIAS SEÑO!)


domingo, 6 de junio de 2010

CARTA DE AMOR NO PREMIADA, PERDIDA...





Dos Hermanas
Febrero de 2010
Querida banalidad:

Ya no me duele nada. No tengo heridas que libar porque carezco de boca…
- ¡me la comí! –
La usé tanto que la engullí sin prejuicios y sin pensarlo… se esfumó.

Querida cohabitante de esta casa inhabitada:

Ya no dueles porque, al fin, le encontré. Tenía los pies sucios y el dolor en las pupilas, intacto e impostor, como yo… impostores de baptisterios apócrifos…

Le vi llegar despacio. Con una camiseta azul y los bolsillos llenos de versos (para mí); derramándose de sus manos al suelo y proclamando azahar detrás de mis orejas. Le ojeé como a un libro en una estantería de FNAC, mirando de reojo para que nadie se percatase de que me bebía cada resto, cada rastro, cada facción y cada matiz de su rostro.
Y le vi.

Querido sueño átono:

No has de repetirte más porque sé quién es, sé dónde está y sé que de vez en vez nos encontramos, implorando poesía.

No vengas para quedarte, matiz onírico de mí, ya vivo en vigilia … él está ahí.

No te detengas en un tic tac desacompasado, ni en un pentagrama torcido… no te voy a esperar… él se escapa si duermo… no quiero soñar.

Querida ausencia desmedida:

La boca te la regalé… no la quiero para nada si no la besa él. No insistas y vete lejos, él me sostiene la piel muerta y se la guarda debajo del pantalón, para que nadie la vea.

Querido ser osmótico y placentero:

- ¡ven, ya, ven! –

No me dejes en la desidia y en el barranco que diluye el pundonor, no esputes “te quieros” famélicos, ni hagas de mi una resaca… te vi cuando te dolías demasiado, te recogí entre mis manos que fueron las tuyas y te sacié de tu ira masticada…

No me dejes en el abismo de la bipolaridad, recógeme el pelo en tus iris y abrázame… que no duela nada más que esto…

Te vi llegar despacio y disimulé el amor; como cuando miro libros, en la pequeña librería del Arenal y no quiero que nadie sepa lo que leo”.