Con este poema me despido hasta Septiembre...(si no cambian los planes), espero que paséis un buen veranito y,de vez en cuando, intentaré leeros (tengo que calmar mi adicción a vosotros jejeje).
Estos versos son para ti, pintor, por volver ¡se te echaba de menos!
Esta entrada no puede ser, hoy, para nadie más que para mis padres.
No sé bien qué escribir porque hay poco de lo que pueda expresarles que no sepan ya, creo sé comunicar bastante bien si es hacia ellos hacia quienes tengo que focalizar mi energía buena; pero este fin de semana me han mostrado (una vez más) a mí y al mundo, la generosidad en su más puro estado:
generosidad.
(Del lat. generosĭtas, -ātis).
1. f. Inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés.
2. f. Largueza, liberalidad.
4. f.p. us. Nobleza heredada de los mayores.
Real Academia Española
Sentir la HUMANIDAD es complicado a diario, tal vez observarla en algún momento del día, no tanto; pero sentirla es cosa difícil en estos tiempos que corren. Este fin de semana he tenido la suerte de compartirla con mi familia, con todos ellos y con ELLA (la que es como yo); me faltó alguien al lado que me completara (el que me besa con amor) pero, entre todos, nos encargamos de poner el toque especial al mundo durante estos tres maravillosos días.
Cuando pasa esto, sé que aprendo sin mesura, siempre algo más. No puedo dormir porque no puedo perder un segundo que no sea pensando en todo lo ocurrido, en todas y cada una de las miradas y en todos y cada uno de los abrazos, las caricias, las risas, … el arte.
Tengo fe en las personas, cuando se me olvida que siempre la tuve, mis padres aparecen despacito y sin hacer mucho ruido y me recuerdan que me parió esta fe ciega en el amor hacia los demás. No he tenido que esforzarme mucho estos días para verlo de nuevo. Me gusta decir TE QUIERO, me gusta deciros OS QUIERO y ¡por supuesto! agarrarme como una loca a esta simiente que sois vosotros: me “combustibilizais” el motor para unos cuantos meses.
¡gracias por la generosidad desde el corazón!
P.d: Gracias por la autenticidad (Félix, Ana, Ángela, Miguel, Beppe y Ángela) ¡me/nos habéis encantado! Gracias por el nexo y por pasaros por mi vida: Glenda y Raúl ¡os quiero! y a Mauro también ¡y mucho! La amistad sin ánimo de lucro, sin juzgar y sin más condiciones que dejarme ser yo es lo que realmente me interesa, lo demás... poco a poco cae por su peso.
No todo es ojear los periódicos, ni escuchar las subjetivas noticias de Antena 3; yo prefiero invadir vidas e informarme de todo lo que se cuece por las mañanas en el cercanías a Santa Justa: me hace bien.
Cuando me apresuro veloz, hacia la entrada deslucida de la estación del Arenal y asalto en un además de buenos días a la chica “reparte-adeenes”, ya sueño, impaciente, con estas ganas espontáneas de amar la mañana: el resto de día tal vez ni llegue.
Y si me preguntas qué me hace lucir tan bien esta media sonrisa que te propongo, no pienses que es porque te tengo enfrente (aunque lo mismo también tenga que ver), es porque de día las listas abundantes de cosas por hacer llenan mi bolso y la paciencia, la sorpresa difusa de que todo lo que hoy me traiga la mañana, merecerá la pena.
(No, no eres tú quien me hace sonreir...jajajaa; buenooooo también)
La mujer cuerda dice que no todo es el amor, que la vida se compone de piezas pequeñas que, unidas, equilibran las psique; pero yo no sé hacer otra cosa que amar: escribirle al amor.
Sé que hay mil movimientos dispuestos a ser ejecutados, otras tantas maneras de funcionar, algunas formas de ver y observar que sólo pretenden existir para ser llevadas a la práctica: al día a día; pero yo no sé hacer nada de todo esto sin ponerle amor al asunto. Desde que me levanto temprano hasta que me duermo en el sofá viendo “Anatomía de Grey”, no puedo dejar de poner amor a todas y cada una de las piezas que enroco o que modelo a mi antojo, eso no puedo controlarlo.
Mer dice que veo la realidad desde otra óptica y sé que lleva razón, me gusta sentir todo lo que vivo y es el amor lo que me lleva a ello. A ella le gusta esto de mí, a mi también.
La poesía está dentro y sale sin que nadie la vea, fluye a través de los ojos y las manos y cuando cruzo la calle, puede que mi mirada esté viendo los versos que tintinean, locos como yo, entre el asfalto o en cualquier comercio semicerrado que deje entrever una persona. Y casi siempre, me enamoro de algo, de alguien… porque el amor hace lírico casi todo lo que piso y lo que palpo, a veces, todo lo que miro… y todo se transmuta y es bello.
No quiero dejar de soñar ni de buscar, no quiero apartar esta manera de sentir, ni ocultar este amor que me embriaga a diario; no puedo evitar ser yo porque sería rasgarme la piel centímetro a centímetro con una cuchilla diminuta… y el final sería el mismo: moriría pero desangrada, durante más tiempo y con dolor.
Por eso, cuando escribo no sé hacerlo a otra cosa; sólo es el amor el que me conmueve, el que me sabe llevar por veredas extraordinarias y el que rescata de mis venas el cieno que sobra.
Y, a veces, sólo algunas; hay personas(suelen estar tristes o vacías) que se asustan cuando les digo que las quiero, cuando las miro con amor o cuando les expreso que no puedo hacer otra cosa que amar lo que vivo y vivir buscando amor… y es tan sencillo. La gente tiene por costumbre responder, no conocen la retórica del amor…, no necesita respuesta; no hay que quedar bien, ni devolver algo igual o mejor; sólo sentir sin complejos y sin maquillajes, el amor es así: poesía.
Todo cambiaría si nos permitiésemos temblar con más frecuencia, todo sería diferente.
No podría dar nada mío si no lo acompañara el amor, ahí está la poesía y, he de reconocerlo, hay tanta en el mundo que me asfixio, me tambaleo, entro en shock tan a menudo que, es entonces, cuando entiendo que haya gentes que se asusten cuando me miren a los ojos y sólo vean:
Te veo sentada en un banco, no creo que estés triste, tampoco feliz (supongo que no sé qué es para ti la felicidad).
Estás desaliñada, como a mí me gusta ir, con el pelo descuidado y, tal vez, los pies sucios; no es mala señal no te preocupes, a mí no me incomodas.
Tienes entre tus dedos un lápiz amarillo y todas las intenciones juntas ¡qué mejor combinación para un poema! Sabes que escribirás tarde o temprano, que te estoy mirando y lo harás de forma bella, como pretende la poesía transfigurar a la realidad.
Pero mirarte no es cosa fácil, sabes mantener alerta los sentidos y descubrirme, siempre me desnudas y eso me gusta, aunque me muera del miedo.
Y ambas sabemos que todo esto nos hace falta, como si acabáramos de nacer y nos azotasen el culo: lloraríamos y sería la salvación, el primer contacto con lo efímero que nos espera, con el mundo y lo absurdo…
Me haces falta con tus lápices y en tu banco, soñando en mí, porque, al fin y al cabo, no quiero ser proyecto de nadie ni de nada ¡eso no me interesa!; me gustas túporque gritas, porque me quitas la ropa con tus pies sucios y sabes hacer poesía todo, absolutamente todo lo que yo soy:
tal vez una parte de ti importante o, tal vez yo misma sentada en un parque… nadie sabe qué es esto que nos pasa.
Guárdame el secreto… ¡calla! las mujeres somos abismos llenos de miradas, solo nosotras sabemos admirarlos, pero a veces… los secretos son nuestros mejores compañeros… ¡no los desperdiciemos!
Haremos el amor, no tengas duda, de echo supongo... que ya lo estamos haciendo.
“…quiero tenerte dando vueltas a mi lado todo el tiempo en nueve orbitas concéntricas y yo estar en el centro será mucho pedir, pero es lo menos que merezco” (LOS PLANETAS, “Corrientes Circulares”)
Esta mañana es de esas que te regalan cosas.
Me he levantado tarde y he superado una maratón de buenas sensaciones, hasta llegar al café. (me gusta el olor de las mañanas, sin más, y si estás tú: mejor…)
Las sábanas siguen arrugadas pero antes de estirarlas hay que poner buena música: “Corrientes Circulares” me ataca desde el cd, tal vez la dejó él puesta para que fuese mi regalo matinal y, si no la dejó, me invento que sí: así le quiero más hoy, por su presente (que es un regalo con nombre de hoy) y sus ojos… ¡sus ojos siempre! atemporales e infinitos…
Huele a aguarrás, tal vez el calor ya no me permita pintar tanto… descansaré, quizá la inspiración se quede rezagada en el parque y vuelva más esporádicamente: no estaría mal, pensar demasiado es agotador…
La mujeres como yo somos agotadoras, fantásticamente agotadoras…
Escribo este verso y sonrío porque hoy nada me afectaría, tal vez lo único: las sonrisas furtivas de los niños, (los que esperan en mi vientre) y no los veo…
Me gustan estas mañanas calurosas en Sevilla, pero me refugio de ellas entre el magenta y los versos arrugados que se escapan desde las órbitas melómanas de las canciones: ahora Los Piratas…
Y suena el teléfono pero no lo cojo, no me importa quien sea ni lo que quiera: me quedo entre corrientes circulares, flotando, esperando a que vuelvas o, mejor, disfrutando de lo poco que dura esta felicidad absoluta, de mi imagen reflejada en el espejo con una minifalda y un micro hecho de palo de fregona…
Porque mañanas como estas me regalan cosas y no me quitan nada, ni las ganas de sonreír ni de llorar; son momentos tan efímeros que dentro de dos horas los engrandeceré, las haré un gigante letal que se lleve lo malo y viviré de ellas dos segundos más, con eso… me conformo, sólo eso me hace grande y astuta y, hoy, lo reconozco:
saber vivir es cosa que sólo algunos avispados, sabemos hacer…
Confío en mi y me concedo deseos, tal que un hada de cuento o una diosa de leyenda… me invento un relato para poder contártelo aquí: donde todo vale y proponerte desaparecer si el bullicio te molesta.
Cojo mis pinceles y me dibujo una varita, me lleno la cabeza de flores y prefiero caminar descalza; a ti te voy a pintar estrellas en las manos (son bellas, me gustan…tus manos) y te regalo un pedazo de campo, para que mires el infinito del cielo… sé que te gusta.
Cuando termine, las manos estarán manchadas de las ofrendas y los deseos y de diseñar paisajes que sólo te cuento a ti en este folio blanco; rodearme de gente que baila y mirar a los que son como yo.
Y es lo que tienen estas letras, sólo con mirarlas, tal vez, el beso sea distinto, el deseo de lo que no es o estas ganas locas de bailar hasta que el cuerpo aguante.
“…si las energías se encuentran, a veces se reconocen.
Si se reconocen, a veces se atraen.
Si se atraen, casi siempre se comunican.
Y si se comunican… hay veces, las más, que se comienzan a amar”.
Es esto lo que pasa, no hay más vuelta de hoja: energía que se reconoce y se comunica… ¡sin más!
Este amor es diferente, es como el amor de la luna y las mareas, de la tempestad y la calma, de las estrellas y el sol… la atracción es irremediable y perfectamente visible, no hay más… ni almas ni eternidad; sólo sensaciones y maneras de sobrevivir.
Un amor que no lo es,una mirada que se devuelve,las habitaciones de mi casa marcando tu figuraen cada esquina,conmigo…
Estas teorías me regalan lo que sabes que es mío, te quiero aquí porque quiero arte; te quiero a ti porque tú lo tienes ¡otórgame ese acto de amor que no lo es y ven! puede que no tenga casi nada que regalarte, pero… los lienzos a veces son tú, las letras a menudo también; si me quitas lo que es mío te dejaré ir, pero serás proclive a deshincharte, a rondar esquinas de otros u otras y los bolsillos te pesarán demasiado porque no me diste, todo lo que era mío.