NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL
BLOG DE MARIA
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OTRO MUNDO ES POSIBLE
CUANDO LO SOÑAMOS JUNTOS...
martes, 28 de agosto de 2007
ÍBAMOS DE UN SITIO A OTRO
Íbamos de un sitio a otro de la habitación,
como rebotando
con los versos de los poemas.
Tú asido al primer verso
yo reenganchada en el segundo,
de la esquina izquierda a la pared;
erguidos en unos cuantos renglones
… como estos.
La frente caliza de tu cuerpo duro agachada
en el tambaleo pacífico
de lo que se hace porque se quiere,
desnudándome de ayer:
- ¡te estoy recitando el cuerpo hoy!-
La palabra libertad flotando
por entre los soplos sesgados de brisa sulfatada,
más metáforas para decirnos te quieros extravagantes,
versos más cortos y más intensos,
retórica absurda como todas tus mentiras,
circunloquios exquisitos,
sinalefas,
encabalgamientos…
sábado, 25 de agosto de 2007
NACIDA DEL ABANDONO
El nacimiento ha concluido
minuciosamente,
extrañamente frío,
confinado en el cuarto oscuro y
albergado por ellas y sus víscera.
Como el coco de cuentos;
ellas han nacido
de un saco y un abandono.
Espiradas madres y
obstinados padres,
ellas han nacido
para callar,
para molestar,
para calmar las heridas
de curas sin dios y
creer desde la cuna del destierro
en sueños y secretos,
en Reyes que nunca serán Magos,
en días que serán noches sin tregua y
en bíblias que,
sin querer,
no las nombra a ellas.
minuciosamente,
extrañamente frío,
confinado en el cuarto oscuro y
albergado por ellas y sus víscera.
Como el coco de cuentos;
ellas han nacido
de un saco y un abandono.
Espiradas madres y
obstinados padres,
ellas han nacido
para callar,
para molestar,
para calmar las heridas
de curas sin dios y
creer desde la cuna del destierro
en sueños y secretos,
en Reyes que nunca serán Magos,
en días que serán noches sin tregua y
en bíblias que,
sin querer,
no las nombra a ellas.
viernes, 24 de agosto de 2007
¿DÓNDE ESTÁ DIOS HOY?
“ ... dónde está el cielo,
dónde está dios que no lo veo ...
(Jorge Drexler)
Cuando desperté vi el cielo por la ventana,
contigo
vi los azules oleosos y uniformes
pintando mi cabeza
y sonreí.
Cuando caminé descalza,
directa al café,
me pregunté dónde estaría dios esa mañana;
si estaría desayunando,
como yo,
o pasaría el día durmiendo,
como ayer.
dónde está dios que no lo veo ...
(Jorge Drexler)
Cuando desperté vi el cielo por la ventana,
contigo
vi los azules oleosos y uniformes
pintando mi cabeza
y sonreí.
Cuando caminé descalza,
directa al café,
me pregunté dónde estaría dios esa mañana;
si estaría desayunando,
como yo,
o pasaría el día durmiendo,
como ayer.
miércoles, 22 de agosto de 2007
MI DELITO
Mi delito y mi torpeza
es desandar,
en un minuto,
la senda de mi edad;
acabar de romper los años,
para no volver,
nunca,
a tener recuerdos.
es desandar,
en un minuto,
la senda de mi edad;
acabar de romper los años,
para no volver,
nunca,
a tener recuerdos.
jueves, 16 de agosto de 2007
SOY MENTIRA
Yo soy mentira,
a veces soy de aire y
otras,
de arena.
Me miento y me transformo,
soy lo que quieres que sea,
sin más vueltas de hoja,
mentira...
De plástico y de mármol
otras tantas...,
de acero y de metacrilato...,
transparente o fría,
suave o hermosa,
eterna y delicada,
ruda o granulosa,
casi siempre,
plastiforme...,
y de mentira.
Cuando me indigno con tu guerra
me vuelvo sincera y
dejo de ser actriz,
dejo a los payasos debajo de la carpa...
me transformo
en piedra,
en tormenta,
en nieve y
en humana...,
eso es lo que más me cuesta...
a veces soy de aire y
otras,
de arena.
Me miento y me transformo,
soy lo que quieres que sea,
sin más vueltas de hoja,
mentira...
De plástico y de mármol
otras tantas...,
de acero y de metacrilato...,
transparente o fría,
suave o hermosa,
eterna y delicada,
ruda o granulosa,
casi siempre,
plastiforme...,
y de mentira.
Cuando me indigno con tu guerra
me vuelvo sincera y
dejo de ser actriz,
dejo a los payasos debajo de la carpa...
me transformo
en piedra,
en tormenta,
en nieve y
en humana...,
eso es lo que más me cuesta...
viernes, 10 de agosto de 2007
BOLSILLOS DE ESPERANZA
...Un día un amigo mío me exigió que le contara donde había estado y a dónde iba, luego lloraba mientras me decía que no estaba suficiente tiempo con él ni con su hijo, me gritaba con los ojos y me hacía prometerle que le regalaría exclusividad para el próximo cumpleaños.
Cuando llegué a casa apareció el caos y llovía, no sé si el agua caía desde el techo o desde mi propio corazón.
Me volví loca.
... Ayer me reencontré con el hijo de mi amigo y un anciano solitario a su lado, estaba medio sordo, pero gritándole le expliqué que aquel día de Julio me marché, loca, porque tenía una vida y elegí quedármela, sin pensar en nadie más que en mí y mis bolsillos cargados de esperanza...
Prefiero la soledad a los teatros, no me gusta mentir ni rezar...
domingo, 5 de agosto de 2007
...IVÁN
Dártelo es mi privilegioy como te lo doy, te lo podré quitarun corazón no es para siemprea veces tienes q devolverlo...-la noche es mágica también, no?--y trágica.me pasaba las horasacariciando mi heridase me iban los días....-no me pidas q te esperepor que siempre q esperoestoy persiguiendoYo intentaba escrutar las estrellasmientras tu te pintabas las uñas de los piessi, te veré surfear de nuevocon tu traje de sirenay tu tabla plateadaen una habitación con vista... con una desconocida que conocíen mi búsqueda de la felicidadmi vi interrumpido por la metafísicaescribo sobre ti desde hace muchoincluso antes de conocertey si no te veo aquíte veré en mis sueños....tengo mi tristeza siempre ahíescondidaponiéndose guapay cuento con ellapa q me sepa guiarmas alla de timas alla de mi
viernes, 3 de agosto de 2007
CARTA A MIS HERMANOS
Esto se lo escribí a mi hermano Lope y a mi hermana Nata un día al llegar del trabajo, como hoy necesitaba "chute" de energía, no por nada, si no por ayudar a decidir; pues... lo publico porque me gusta leer como los demás pueden ayudar a cambiar el destino de cualquier día "cualquiera"...jejeje... ¡ahí va!
Hoy me toca decir algo bonito a mí, porque llevo una semana horrible, de esas que son feas desde el principio y acaban después de sentir que eran siglos los que transcurrían y no días de horas y minutos como los de las rutinas normales.
No me he sentido con ganas de “exteriorizarme”. Me he vuelto egoísta más por cansancio que por otra cosa y he percibido esa apatía de la que hablabas recorriéndome por dentro… ¡No quiero ni recordarlo! ¡Qué feo es cuando te duele el conformismo sin más!
Pero… hoy, cuando he acabado de currar, y he dejado a mis niños en su sitio e iba yo para el mío (¡¡pobres mis críos…vuelven a pagar mis dolores de dentro!! Esas lágrimas me las guardáis en una cajica chica ¿vale? Necesitaré buscarlas a menudo, para mi desgracia y la de ellos)…pues ¡eso! Cuando abandonaba ese lugar que rezuma ¡eso mismo!... ABANDONO…, tenía en mis manos dos opciones: …o seguía en la dinámica de la pena, la nostalgia y esta tristeza hecha de cansancio y soledad; o… disfrutaba de algo bonito… le he propuesto a una compi comer conmigo y ha aceptado, otra nos escuchaba y se ha apuntado y ¡en fin! me he convencido de que hoy iba a dejar de estar triste, que no explotada y enfadada con mi jefe, pero…, por lo menos, alegre ¡¡hay tantos a mi alrededor que se lo merecen!!... pero el colofón lo ha puesto el llegar a casa (¡qué bien suena eso!...llegar a mi hogar que no lo es tanto porque no está Jaus, pero que mantiene su olor en las paredes o, por lo menos, a mi me lo parece) y leer este mail continuado que os habéis enviado…, he llorado todo lo que me tenía guardado para este preciso instante, porque Mr.D (como Ilde llamaba al Señor Destino cuando rondábamos los quince años y éramos más románticos…) me lo tenía reservado como final de este turno asfixiante y falto de motivación.
Gracias amigos por teneros y por reengancharos al tren, a los perdidos gracias por buscar y encontraros.
Algunos nos enjaretábamos el corazón a diario con tus miradas gachas y tu semblante serio; el día se me ha abierto al saberte en un sendero de, por lo menos por lo menos, baldosas con algún color bonito y chillón de esos que a mí me gustan…, no sabes cuánto me alegra leerte hallándote… ¡¡ eso es bonito para mi y me lo acabas de regalar!! Espero que te pasees de vez en cuando por mi camino azul, rojo, verde y naranja; tú formas parte de él por ser mi hermano y mi amigo…
Y a ti, la que se levanta ocho veces, gracias por convertirte en mi media naranja en la empatía y la amistad auténtica…, te quiero cada día más y me encanta decírtelo, estás hecha de tantas cosas pequeñas que eres enorme, tus sonrisas para mí y tus lágrimas también; se las dejo a ésta y a éste, pero me quedo con cuarto y mitad para mis días de minutos que son siglos y viceversa.
Todo lo bonito que quiero deciros es que esta semana era fea y ya no, un beso de cariño por la parte que os toca y otro para mí por la que me toca por ser fuerte …
Vitamina C para los dos y sonrisas a porrones para los tres.
María
Hoy me toca decir algo bonito a mí, porque llevo una semana horrible, de esas que son feas desde el principio y acaban después de sentir que eran siglos los que transcurrían y no días de horas y minutos como los de las rutinas normales.
No me he sentido con ganas de “exteriorizarme”. Me he vuelto egoísta más por cansancio que por otra cosa y he percibido esa apatía de la que hablabas recorriéndome por dentro… ¡No quiero ni recordarlo! ¡Qué feo es cuando te duele el conformismo sin más!
Pero… hoy, cuando he acabado de currar, y he dejado a mis niños en su sitio e iba yo para el mío (¡¡pobres mis críos…vuelven a pagar mis dolores de dentro!! Esas lágrimas me las guardáis en una cajica chica ¿vale? Necesitaré buscarlas a menudo, para mi desgracia y la de ellos)…pues ¡eso! Cuando abandonaba ese lugar que rezuma ¡eso mismo!... ABANDONO…, tenía en mis manos dos opciones: …o seguía en la dinámica de la pena, la nostalgia y esta tristeza hecha de cansancio y soledad; o… disfrutaba de algo bonito… le he propuesto a una compi comer conmigo y ha aceptado, otra nos escuchaba y se ha apuntado y ¡en fin! me he convencido de que hoy iba a dejar de estar triste, que no explotada y enfadada con mi jefe, pero…, por lo menos, alegre ¡¡hay tantos a mi alrededor que se lo merecen!!... pero el colofón lo ha puesto el llegar a casa (¡qué bien suena eso!...llegar a mi hogar que no lo es tanto porque no está Jaus, pero que mantiene su olor en las paredes o, por lo menos, a mi me lo parece) y leer este mail continuado que os habéis enviado…, he llorado todo lo que me tenía guardado para este preciso instante, porque Mr.D (como Ilde llamaba al Señor Destino cuando rondábamos los quince años y éramos más románticos…) me lo tenía reservado como final de este turno asfixiante y falto de motivación.
Gracias amigos por teneros y por reengancharos al tren, a los perdidos gracias por buscar y encontraros.
Algunos nos enjaretábamos el corazón a diario con tus miradas gachas y tu semblante serio; el día se me ha abierto al saberte en un sendero de, por lo menos por lo menos, baldosas con algún color bonito y chillón de esos que a mí me gustan…, no sabes cuánto me alegra leerte hallándote… ¡¡ eso es bonito para mi y me lo acabas de regalar!! Espero que te pasees de vez en cuando por mi camino azul, rojo, verde y naranja; tú formas parte de él por ser mi hermano y mi amigo…
Y a ti, la que se levanta ocho veces, gracias por convertirte en mi media naranja en la empatía y la amistad auténtica…, te quiero cada día más y me encanta decírtelo, estás hecha de tantas cosas pequeñas que eres enorme, tus sonrisas para mí y tus lágrimas también; se las dejo a ésta y a éste, pero me quedo con cuarto y mitad para mis días de minutos que son siglos y viceversa.
Todo lo bonito que quiero deciros es que esta semana era fea y ya no, un beso de cariño por la parte que os toca y otro para mí por la que me toca por ser fuerte …
Vitamina C para los dos y sonrisas a porrones para los tres.
María
viernes, 27 de julio de 2007
LA CIGÜEÑA SE SUICIDÓ
Hoy la cigüeña ha vuelto a suicidarse de camino a casa... es extraordinario sentir como las alas revolotean alrededor de las piernas y se enredan haciéndote, casi, volar...
Cuando he levantado un pie para acariciarla y agradecerle el paseo, ha tropezado y se ha estrellado contra el suelo... he intentado reanimarla, pero se ha difuminado con las baldosas de la terraza y ha desaparecido ¡sin más! ...me han dado ganas de llorar
Cuando he levantado un pie para acariciarla y agradecerle el paseo, ha tropezado y se ha estrellado contra el suelo... he intentado reanimarla, pero se ha difuminado con las baldosas de la terraza y ha desaparecido ¡sin más! ...me han dado ganas de llorar
lunes, 23 de julio de 2007
BIENVENIDO
Hola...¿qué tal?...llevaba tiempo sin esperarte, pero... el mundo se reorganiza y el viento sopla distinto cuando las vistas se vuelven y se devuelven...
Bienvenido hermano,amigo,ser extraño hecho de azar...
Bienvenido hermano,amigo,ser extraño hecho de azar...
CARRETERA A-4
Vamos siguiendo el hilo,
blanco,
de la carretera;
con las alfombras medio verdes
de los laterales,
medio azules también si miras
hacia arriba.
Dos molinos,
perdiéndose,
han aparecido en dos segundos
para volver a no existir
mas que en mi memoria:
fabricada para olvidar.
Los camiones me austan
porque son más grandes
que tú y que yo juntos...,
y pasan rápido al lado nuestro.
Intento fijar las retinas
en un punto exacto del viaje,
pero me mareo y todo pasa...
sólo puedo otear sin desvarío,
el final de la carretera,
al frente,
el horizonte difuso
que jamás es el mismo y
al que,
si soy impaciente y racional,
no llegaré nunca.
blanco,
de la carretera;
con las alfombras medio verdes
de los laterales,
medio azules también si miras
hacia arriba.
Dos molinos,
perdiéndose,
han aparecido en dos segundos
para volver a no existir
mas que en mi memoria:
fabricada para olvidar.
Los camiones me austan
porque son más grandes
que tú y que yo juntos...,
y pasan rápido al lado nuestro.
Intento fijar las retinas
en un punto exacto del viaje,
pero me mareo y todo pasa...
sólo puedo otear sin desvarío,
el final de la carretera,
al frente,
el horizonte difuso
que jamás es el mismo y
al que,
si soy impaciente y racional,
no llegaré nunca.
lunes, 9 de julio de 2007
ÚLTIMA PARTE...FIN
Los niños no estaban, se habían escapado y yo no había hecho nada por evitarlo. Quería estar sola, intimidad conmigo misma y con él; estrecharle entre mis brazos y ser consciente, sin otro afán que el meramente epicúreo, de sentir: para mí y por mí.
Reubiqué los trastos del salón y coloqué los cojines, tal y como a mí me gusta; le dije adiós a las macetas y me retoqué el pelo y las cejas en el espejo de la entrada. Las llaves en la mano y el libro dentro del bolso, … Cerrando la puerta, apareció Jorge, distraído pero sonriente me preguntó a dónde iba y si estaban nuestros hijos en casa. Sin dudarlo un segundo, le contesté que no, que los niños habían bajado al kiosco de Carmela y que estarían por allí su, por lo menos, hora de rigor… Jorge acarició mi mentón con ese pulgar suyo, que me volvía loca y se despidió con una elevación de cejas, mientras recogía el poco pelo que le quedaba y se resignaba a perder, tras sus oreja derecha - ¡nos vemos luego, loca!- me gritó desde el quicio de la puerta, yo le contesté con un guiño, mientras apretaba con la mano el libro en su escondite secreto e iba desapareciendo debajo de las escaleras del tercer piso.
Bajaba los pisos a trompicones y acelerando y aminorando continuamente el paso. Descansando para no morir asfixiada ( es lo que tiene hacer sido fumadora tantos tiempo y seguir siendo gordita…), riendo y lagrimeando a la vez; y, por supuesto, rememorando sin poder evitarlo, las carreras desde casa al Triunfo y del Triunfo a la casa, con los folios ordenados esperando ser desvirgados.
Los treinta y dos años que la vida había recorrido por mi cuerpo, me hicieron retrasar el momento esperado, pero “más vale tarde que nunca” y ¡al fin! llegué. Esta vez no era El Triunfo ni aquel piso alquilado de Granada, pero me contentaba con El Retiro madrileño (al fin y al cabo, ambos empezaban por “El” como “Él” también…,) ya empezaba el juego…
Sin dudar, elegí ese árbol, esparcí toda mi energía a su alrededor, creé una atmósfera privada, cerré los ojos, respiré hondo y los volví a abrir: …Él ya estaba allí, conmigo…
¡ Había pasado tanto tiempo y tantas cosas! Abrí las pastas y sucumbí al olor del papel y la tinta mezclado con el de la arboleda, los cuales poco a poco, me iban arrancando, sin piedad, la poca cordura que me quedaba y que, hoy, no llevaba puesta. Pasé la primera hoja y…, esperaba una dedicatoria, siempre la hacía: “ a mis hijos, a mi esposa, a mi madre…”; ¡no sé!, eran escuetas pero siempre aparecían al pasar la primera página…, mi fe, ciega, siempre albergaba la esperanza de ser yo la que se dibujase en esa escueta cita. Obvié ese dato absurdo y recordé que yo me encontraría con él dentro, por entre los renglones y valiéndome de las palabras y el uso mágico que hacía de ellas. Partí rumbo hacia donde él quisiera, sin dedicatoria y sin guión…
Leí y leí, tragué saliva para no ahogarme de vez en cuando y cuando levantaba la vista, intentando eludir el consecuente mareo, provocado por la “ingestión masiva” de palabras; le veía sentado junto a mí, en la parte trasera de la Facultad, con el bolígrafo “Bic” asomando entre su pelo.
El “Fin” llegó más rápido que otra veces, a la par que atardecía. Limpié las lágrimas y esperé quince minutos a que se relajaran mi alma y mis sollozos, a estabilizar el pulso…; volver a la realidad costaba: deshice el hechizo y desvinculé al árbol de mi vida volviendo a enjaretar la atmósfera con sus ramas, me despedí y regresé a casa… Más despacio y, tal vez, más madura…
Si al traqueteo de las llaves (con ese inmenso llavero que me regaló mi madre), le sumas el sonido de fondo de la televisión y los gritos de los niños jugando a la Play Station, se genera una honda expansiva que desfigura hasta el más pequeño resquicio de ensoñación que me quedara dentro ¡puf! Y se me despeina el flequillo con una bocanada de realidad...
Mientras avanzaba hacia el salón dispuesta a comerme esa maquina infernal que hacía autómatas a mis hijos y a su padre, me descalcé y divisé ¡por supuesto! el desorden de cojines, nada cómodo para una ama de casa estereotipada como yo… Jorge levantó la vista del mando y me devolvió una sonrisa - ¿ya estás aquí, loca? ¿qué vamos a hacer de cenar? ¡estos niños o comen o me despluman, que ya van tres helados!- … espontáneamente me acerqué a él y mientras le besaba la frente y le quitaba el bolígrafo de la oreja, le susurré en su inmenso pabellón auditivo: - me ha emocionado la dedicatoria al final del libro.. “a mi loca”.
FIN
Reubiqué los trastos del salón y coloqué los cojines, tal y como a mí me gusta; le dije adiós a las macetas y me retoqué el pelo y las cejas en el espejo de la entrada. Las llaves en la mano y el libro dentro del bolso, … Cerrando la puerta, apareció Jorge, distraído pero sonriente me preguntó a dónde iba y si estaban nuestros hijos en casa. Sin dudarlo un segundo, le contesté que no, que los niños habían bajado al kiosco de Carmela y que estarían por allí su, por lo menos, hora de rigor… Jorge acarició mi mentón con ese pulgar suyo, que me volvía loca y se despidió con una elevación de cejas, mientras recogía el poco pelo que le quedaba y se resignaba a perder, tras sus oreja derecha - ¡nos vemos luego, loca!- me gritó desde el quicio de la puerta, yo le contesté con un guiño, mientras apretaba con la mano el libro en su escondite secreto e iba desapareciendo debajo de las escaleras del tercer piso.
Bajaba los pisos a trompicones y acelerando y aminorando continuamente el paso. Descansando para no morir asfixiada ( es lo que tiene hacer sido fumadora tantos tiempo y seguir siendo gordita…), riendo y lagrimeando a la vez; y, por supuesto, rememorando sin poder evitarlo, las carreras desde casa al Triunfo y del Triunfo a la casa, con los folios ordenados esperando ser desvirgados.
Los treinta y dos años que la vida había recorrido por mi cuerpo, me hicieron retrasar el momento esperado, pero “más vale tarde que nunca” y ¡al fin! llegué. Esta vez no era El Triunfo ni aquel piso alquilado de Granada, pero me contentaba con El Retiro madrileño (al fin y al cabo, ambos empezaban por “El” como “Él” también…,) ya empezaba el juego…
Sin dudar, elegí ese árbol, esparcí toda mi energía a su alrededor, creé una atmósfera privada, cerré los ojos, respiré hondo y los volví a abrir: …Él ya estaba allí, conmigo…
¡ Había pasado tanto tiempo y tantas cosas! Abrí las pastas y sucumbí al olor del papel y la tinta mezclado con el de la arboleda, los cuales poco a poco, me iban arrancando, sin piedad, la poca cordura que me quedaba y que, hoy, no llevaba puesta. Pasé la primera hoja y…, esperaba una dedicatoria, siempre la hacía: “ a mis hijos, a mi esposa, a mi madre…”; ¡no sé!, eran escuetas pero siempre aparecían al pasar la primera página…, mi fe, ciega, siempre albergaba la esperanza de ser yo la que se dibujase en esa escueta cita. Obvié ese dato absurdo y recordé que yo me encontraría con él dentro, por entre los renglones y valiéndome de las palabras y el uso mágico que hacía de ellas. Partí rumbo hacia donde él quisiera, sin dedicatoria y sin guión…
Leí y leí, tragué saliva para no ahogarme de vez en cuando y cuando levantaba la vista, intentando eludir el consecuente mareo, provocado por la “ingestión masiva” de palabras; le veía sentado junto a mí, en la parte trasera de la Facultad, con el bolígrafo “Bic” asomando entre su pelo.
El “Fin” llegó más rápido que otra veces, a la par que atardecía. Limpié las lágrimas y esperé quince minutos a que se relajaran mi alma y mis sollozos, a estabilizar el pulso…; volver a la realidad costaba: deshice el hechizo y desvinculé al árbol de mi vida volviendo a enjaretar la atmósfera con sus ramas, me despedí y regresé a casa… Más despacio y, tal vez, más madura…
Si al traqueteo de las llaves (con ese inmenso llavero que me regaló mi madre), le sumas el sonido de fondo de la televisión y los gritos de los niños jugando a la Play Station, se genera una honda expansiva que desfigura hasta el más pequeño resquicio de ensoñación que me quedara dentro ¡puf! Y se me despeina el flequillo con una bocanada de realidad...
Mientras avanzaba hacia el salón dispuesta a comerme esa maquina infernal que hacía autómatas a mis hijos y a su padre, me descalcé y divisé ¡por supuesto! el desorden de cojines, nada cómodo para una ama de casa estereotipada como yo… Jorge levantó la vista del mando y me devolvió una sonrisa - ¿ya estás aquí, loca? ¿qué vamos a hacer de cenar? ¡estos niños o comen o me despluman, que ya van tres helados!- … espontáneamente me acerqué a él y mientras le besaba la frente y le quitaba el bolígrafo de la oreja, le susurré en su inmenso pabellón auditivo: - me ha emocionado la dedicatoria al final del libro.. “a mi loca”.
FIN
jueves, 5 de julio de 2007
Rubén...
Esta noche, dejo de estudiar ya..., siete años sin hacerlo se hacen cuesta arriba; como cuando dejas de fumar y de pronto te conviertes en adicta, de nuevo y sin casi querer, en la última "tajá" de luna llena; fumas siete cigarros y al día siguiente cualquier avenida de Sevilla te parece una cuesta del Castillo de Locubín...
He terminado de hablar con Rubén (mi primo, una de esas personas que te transmiten "wenrro"y que siempre te las encuentras donde menos te lo esperas...)y que, por cierto, me hizo el mejor regalo de mi cumple, junto con las velas de mis vecinos... y ¡a lo que iba! al final, cuando se ha ido a cenar me he vuelto a enganchar a su blog (http://fotoblog.com/actuandolavida) y me he encontrado con esto....(Rubén, gracias..., esta noche van por ti mis musos...)
Se miran, se presienten, se desean,se acarician, se besan, se desnudan,se respiran, se acuestan, se olfatean,se penetran, se chupan, se demudan,se adormecen, se despiertan, se iluminan,se codician, se palpan, se fascinan,se mastican, se gustan, se babean,se confunden, se acoplan, se disgregan,se aletargan, fallecen, se reintegran,se distienden, se enarcan, se menean,se retuercen, se estiran, se caldean,se estrangulan, se aprietan se estremecen,se tantean, se juntan, desfallecen,se repelen, se enervan, se apetecen,se acometen, se enlazan, se entrechocan,se agazapan, se apresan, se dislocan,se perforan, se incrustan, se acribillan,se remachan, se injertan, se atornillan,se desmayan, reviven, resplandecen,se contemplan, se inflaman, se enloquecen,se derriten, se sueldan, se calcinan,se desgarran, se muerden, se asesinan,resucitan, se buscan, se refriegan,se rehuyen, se evaden, y se entregan.
Oliverio Girondo
miércoles, 4 de julio de 2007
CUARTA PARTE...
Después de todas las tardes de rincones granadinos y vinos excesivos, nos besábamos descompasadamente y por entre casi todos los suburbios que transcurrían a nuestro alrededor (todo era un suburbio al lado del reino de los dos, la urbe de los cuerpos jóvenes trastocando el medio y a las gentes…), besos cálidos y húmedos de lengua y de palabras…, a la par de los labios besando, se derramaban palabras, frases, lírica y sonetos, estribillos y canciones… -¡oh Dios, era tan excitante esa prosa de saliva!- y poníamos fin a nuestras bocas yendo cada cual a su casa y relatando en folios y más folios, todo lo que habíamos sentido. A la mañana siguiente, quedábamos en el Triunfo y nos intercambiábamos los trozos de besos desdibujándose por entre los papeles rebosantes de líneas y nos marchábamos, casi sin mirarnos; con las manos llenas de hojas y el paso acelerado, en busca de un lugar donde volver a encontrarnos, pero esta vez entre los renglones, entre las letras formando palabras, entre las líneas nos acurrucábamos dejando pasar la gravedad y las horas… como sólo él y yo sabíamos hacer… como hoy iba a volver a repetir, al abrir estas pastas rugosas de color teja, que ya me estaban sabiendo a su boca 32 años atrás…(.......)
martes, 3 de julio de 2007
TERCERA PARTE....
Llegó en silencio también, respetando las normas de este club selecto de extraños reunidos con el único fin de desaparecer del ruido. Silencioso como sería más adelante en todas sus acciones. Con las manos en los bolsillos y aspecto despistado, caminaba por entre el engullidor de libros y la intérprete frustrada de melodías “xilofónicas “; con unas cuantas cuartillas bajo el brazo ( en el hueco de la axila) y otro boli “Bic”, como el mío, colocado en la oreja – este es el hijo de un carpintero con su toque bohemio… ¡otro más!- me dije al levantar la vista del folio, aún en blanco…
- los “Bic” son los más baratos, pero reconocen las manos de los artistas, tú las tienes – un gesto serio se había acomodado en la cara del “hijo del carpintero” mientras esperaba la respuesta (mi respuesta) a su afirmación… a partir de aquí, sabéis como yo lo supe, que mis rutinas de “rara de facultad de letras” serían diferentes, como ÉL lo era…
Casi siempre, cuando hago un esfuerzo por recordarle detalle a detalle, le imagino con los vaqueros gastados que olían a limpio y lucían “a sucio”, la camiseta naranja y el pelo enredado recogido con una gorra. Sentado junto a mí, repetía una y otra vez, la belleza que se podía encontrar en una sola palabra dicha en el momento exacto, la magia de cualquier frase, el placer infinito de un texto bien redactado, aderezado a gusto con lirismo, buena gramática y muchos sentimientos. La noche que vuelve a mí cuando le rememoro transcurre en “El harén de Arquímedes”, como siempre que queríamos ver los ojos al sol tras acabar nuestro ejercicio semanal de introspección y análisis del espíritu individual. Lo más importante de este recuerdo que retumba, fue el rasgo poco común que me hipnotizó: todo lo que me decían sus ojos, acribillándome desde el rincón en el que estaba el piano… me miraba a los ojos, mientras enredaba entre sus dedos los mechones de pelo corto que se le escapaban tras las orejas enormes, que lo hacían más atractivo aún (me gustó todo de él…suena a canción)… Ahora que tengo su libro entre mis dedos, la yemas me sudan y las pastas se me escurren; le recuerdo vivo, en el rincón del bar, esperándome…(continuará...)
- los “Bic” son los más baratos, pero reconocen las manos de los artistas, tú las tienes – un gesto serio se había acomodado en la cara del “hijo del carpintero” mientras esperaba la respuesta (mi respuesta) a su afirmación… a partir de aquí, sabéis como yo lo supe, que mis rutinas de “rara de facultad de letras” serían diferentes, como ÉL lo era…
Casi siempre, cuando hago un esfuerzo por recordarle detalle a detalle, le imagino con los vaqueros gastados que olían a limpio y lucían “a sucio”, la camiseta naranja y el pelo enredado recogido con una gorra. Sentado junto a mí, repetía una y otra vez, la belleza que se podía encontrar en una sola palabra dicha en el momento exacto, la magia de cualquier frase, el placer infinito de un texto bien redactado, aderezado a gusto con lirismo, buena gramática y muchos sentimientos. La noche que vuelve a mí cuando le rememoro transcurre en “El harén de Arquímedes”, como siempre que queríamos ver los ojos al sol tras acabar nuestro ejercicio semanal de introspección y análisis del espíritu individual. Lo más importante de este recuerdo que retumba, fue el rasgo poco común que me hipnotizó: todo lo que me decían sus ojos, acribillándome desde el rincón en el que estaba el piano… me miraba a los ojos, mientras enredaba entre sus dedos los mechones de pelo corto que se le escapaban tras las orejas enormes, que lo hacían más atractivo aún (me gustó todo de él…suena a canción)… Ahora que tengo su libro entre mis dedos, la yemas me sudan y las pastas se me escurren; le recuerdo vivo, en el rincón del bar, esperándome…(continuará...)
viernes, 29 de junio de 2007
HOY ES UN DIA DE ESOS...
Hoy es un día de esos...que, sin quererlo, vas paseando "de trapillo" y con pocas ganas, no más que de una cerveza y ¡plaF! te encuentras contigo misma disfrazada de otro...y empiezas a chocar y a despeinarte...
Hace un rato se me ha caido un pañuelo al suelo y me lo ha recogido Nino, se me ha caido, después, el anillo de madera que me regaló Ana(del Machupichu) y también me lo ha requisado..., y la luna aparece en el cielo llena como a mi me gusta, para recogernos a los dos de estas "noctambulidades", serenas ...ya...
Hoy es un dia, de esos que no se olvidan, como los días especiales de aniversarios y bautismos. Esta noche es de abismos pequeños que desencadenan las hecatombes del alma, cumpleaños ficticcios que configuran desastres que no existen, realidades que son superlativas y extrañas.
Estas noches son de luna y cigarro..., de amores eternos, que sin magnificar, descansan (abstractos) bajo la cabecera de nuestros ojos, locos, ... por ellos...
(Nino, te quiero)
Hace un rato se me ha caido un pañuelo al suelo y me lo ha recogido Nino, se me ha caido, después, el anillo de madera que me regaló Ana(del Machupichu) y también me lo ha requisado..., y la luna aparece en el cielo llena como a mi me gusta, para recogernos a los dos de estas "noctambulidades", serenas ...ya...
Hoy es un dia, de esos que no se olvidan, como los días especiales de aniversarios y bautismos. Esta noche es de abismos pequeños que desencadenan las hecatombes del alma, cumpleaños ficticcios que configuran desastres que no existen, realidades que son superlativas y extrañas.
Estas noches son de luna y cigarro..., de amores eternos, que sin magnificar, descansan (abstractos) bajo la cabecera de nuestros ojos, locos, ... por ellos...
(Nino, te quiero)
jueves, 28 de junio de 2007
...CONTINUAMOS...
Todo comenzó el curso del 96 en Granada. Yo, pueblerina y neófita en eventos de alta magnitud, me acercaba dubitativa a las columnas que coronaban los portones rojos de la Facultad de Letras: Filología Hispánica mi vocación y más ganas que nunca de aprender una vida nueva, una vida llena de vaivenes, como descubriría poco tiempo después.
La vida comenzada daba para muchos relatos y demasiados amagos de creación literaria: conocer gente, probar las drogas, experimentar, experimentar…
A medida que transcurría el curso el recinto universitario fue perdiendo la magnitud dimensional que el primer día me obnubiló. Todo se hacía más pequeño a la vez que iba siendo más conocido. Todo iba perdiendo el interés del principio. Todas la personas que formábamos piña íbamos decayendo y cayendo en placeres peligrosos, insanos, placeres adictivos que nos privaban de la libertad de ser nosotros mismos, hasta que apareció Él.
Como siempre que teníamos examen y necesitaba respirar aire que no oliera a marihuana y a café, recogía la carpeta y salía a la trasera del bar de la facultad. Siempre éramos los mismos: el chico de pelo largo que estudiaba filosofía y leía (es más, engullía libros y más libros), la chavala de magisterio que tocaba (o intentaba tocar) el xilófono, Raúl que si tocaba la guitarra (casi siempre con Silvio por entre las cuerdas enredado o Pedro Guerra si me veía aparecer…) y yo, con mis folios, mis gafas y mis emociones dibujadas, listas para tomar forma a través del “Bic” que siempre me acompañaba (por su precio y su eficacia). Hasta que aquella tarde la reunión de anónimos que solíamos tener fue interrumpida gratamente con la presencia del quinto elemento. El número cinco que daba el toque impar a esta paridad aburrida constituida en silencio con la sede de la rareza de no hacer lo que todos hacían....(continuará...)
La vida comenzada daba para muchos relatos y demasiados amagos de creación literaria: conocer gente, probar las drogas, experimentar, experimentar…
A medida que transcurría el curso el recinto universitario fue perdiendo la magnitud dimensional que el primer día me obnubiló. Todo se hacía más pequeño a la vez que iba siendo más conocido. Todo iba perdiendo el interés del principio. Todas la personas que formábamos piña íbamos decayendo y cayendo en placeres peligrosos, insanos, placeres adictivos que nos privaban de la libertad de ser nosotros mismos, hasta que apareció Él.
Como siempre que teníamos examen y necesitaba respirar aire que no oliera a marihuana y a café, recogía la carpeta y salía a la trasera del bar de la facultad. Siempre éramos los mismos: el chico de pelo largo que estudiaba filosofía y leía (es más, engullía libros y más libros), la chavala de magisterio que tocaba (o intentaba tocar) el xilófono, Raúl que si tocaba la guitarra (casi siempre con Silvio por entre las cuerdas enredado o Pedro Guerra si me veía aparecer…) y yo, con mis folios, mis gafas y mis emociones dibujadas, listas para tomar forma a través del “Bic” que siempre me acompañaba (por su precio y su eficacia). Hasta que aquella tarde la reunión de anónimos que solíamos tener fue interrumpida gratamente con la presencia del quinto elemento. El número cinco que daba el toque impar a esta paridad aburrida constituida en silencio con la sede de la rareza de no hacer lo que todos hacían....(continuará...)
miércoles, 27 de junio de 2007
EL HIJO DEL CARPINTERO
“Un tapiz consta de tantos hilos
que no puedo resignarme a seguir
uno sólo; mi enredo proviene de
que una historia está hecha de
muchas historias. Y no todas
puedo contarlas”
Clarece Lispector
(Felicidad Clandestina)
… Le maravillaba la idea de tener otro libro más entre sus manos. Este era el último, el más tosco, el más cercano a su vida.
Siempre que los medios de comunicación, en su labor de informar, dedicaban tres simples líneas o dos segundos de imágenes, a advertir que este escritor de renombre había creado una vez más; todo en mi vida iba transformándose hasta convertirse en un rito. Abrir los ojos cada mañana se tornaba en una especie de plan secreto y todo lo que, antes, giraba a descompás retomaba el ritmo y, acompasadamente, se focalizaba en una sola vista: Él.
“El él”, como siempre lo llamaban mis amigos para establecer un cierto grado de ironía a lo, naturalmente, poco gracioso; era un escritor que recibió esta nomenclatura tras trabajar muy duro y muy despacio después de salir de la Facultad. Compañero de la facultad y amigo íntimo durante cinco años. Era parte importante de nuestras vidas, de mi vida y de nuestro secreto: su vida y la mía en una sola..... (continuará...)
que no puedo resignarme a seguir
uno sólo; mi enredo proviene de
que una historia está hecha de
muchas historias. Y no todas
puedo contarlas”
Clarece Lispector
(Felicidad Clandestina)
… Le maravillaba la idea de tener otro libro más entre sus manos. Este era el último, el más tosco, el más cercano a su vida.
Siempre que los medios de comunicación, en su labor de informar, dedicaban tres simples líneas o dos segundos de imágenes, a advertir que este escritor de renombre había creado una vez más; todo en mi vida iba transformándose hasta convertirse en un rito. Abrir los ojos cada mañana se tornaba en una especie de plan secreto y todo lo que, antes, giraba a descompás retomaba el ritmo y, acompasadamente, se focalizaba en una sola vista: Él.
“El él”, como siempre lo llamaban mis amigos para establecer un cierto grado de ironía a lo, naturalmente, poco gracioso; era un escritor que recibió esta nomenclatura tras trabajar muy duro y muy despacio después de salir de la Facultad. Compañero de la facultad y amigo íntimo durante cinco años. Era parte importante de nuestras vidas, de mi vida y de nuestro secreto: su vida y la mía en una sola..... (continuará...)
martes, 26 de junio de 2007
ENTIERRO
...estoy tan tan bien, tengo tantas perspectivas..., tantos proyectos que irán apareciendo..., ayer por la ncche mientras leía decidí poner fin a mis dias de luchadora aférrima y conseguí convencerme de que esta batalla estaba llegando a su fin y quedaba en tablas; ni ellos ni yo; sólo, entierro el hacha y vivo ¿vale? a mis amigos ¡gracias! veo la luz, casi siempre, gracias a vosotros ¡¡ este ENTIERRO va por ustedes!! tan sólo una vez en mi vida un entierro fue tan grato, con esta van dos; espero que sean pocas más las que tengan que ser enterrada...jejeje...
ENTIERRO
No queda más adiós que este:
un canto de muertos
con plañideras y enterrador.
Un adiós sin voz ni miradas,
porque los muertos no hablan ni ven
y tú no vas a resucitar para hacerlo.
Estuviste hecha de pellejo y mentiras
y más real que este adiós
no existirá jamás nada.
Te he matado con esta,
una sóla vez;
has muerto entre mentiras,
pero es tan real que ya no existes,
que no sé qué hago en este entierro,
sin flores y sin lágrimas,
no recuerdo epitafio alguno,
no consigo saber quién es el muerto.
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